jueves, 10 de agosto de 2017

Pachamama fusiona arte y moda

Diseños inspirados en los cuadros del pintor boliviano Mamani Mamani forman parte de la nueva colección limitada de Asarti, bajo el concepto de la diseñadora Nicole van Diemen.

Las prendas fueron creadas como un tributo a la madre tierra y las obras del pintor se plasman en coloridas paletas de tonos intensos como rojo, azul, amarillo, verde y el infaltable negro, tejidas con las más finas fibras de alpaca y algodón pima.

van Diemen apunta que detrás de cada novedoso diseño se encuentran talentosas tejedoras, quienes se encargan de realizar las exclusivas obras de arte.




martes, 8 de agosto de 2017

Papingo Maminga, la moda como instrumento de comunicación

Deslumbran con cada colección que presentan en el BOMO, una de las pasarelas de moda más importantes del país. Su propuesta es exquisita e innovadora. La marca, que lleva cinco años en el mercado nacional, no tiene un estilo definido, explican sus fundadores Daniel Ghetti y Marco A. Gutiérrez, aunque destacan que sí saben muy bien lo que quieren reflejar en cada colección. “Es como si tomaras un poco de irreverencia, arte, vaguardia, rock, grunge y lo mezcles a punto de nieve”, explica bromeando Ghetti.

“Papingo Maminga nace desde nuestra inquietud de intentar desuniformar nuestra sociedad. Iniciamos el proyecto con PAPINGO, creando ropa masculina y ante el pedido de las novias de nuestros primeros clientes fue que nace la idea de crear MAMINGA”, acota Gutiérrez.

Ambos coinciden en que siempre han estado amarrados a las tradiciones, costumbres y raíces bolivianas.

“Siempre intentamos rescatar algo de nuestras tradiciones, puesto que creemos que la moda es un instrumento de comunicación. De esta manera, nos recordamos a nosotros mismos de dónde venimos y a estar orgullosos de ello”, explica Daniel.

Gutiérrez recalca que su especialidad es hacer un corte a nuestra realidad o resaltar un “algo”. “Por lo general, nos inspiramos en situaciones o personas de nuestra cotidianidad, jugamos con esto y lo llevamos a otra realidad. Así como lo hicimos con ‘2k50’ nuestra colección ready to wear de Invierno 2017, en la que nos imaginamos cómo seríamos los bolivianos en el año 2050. Un futuro en nuestra visión”, agrega.

Por otro lado, en la colección Pret a Couture de Invierno 2017 “Que se rinda su abuela”, Ghetti explica que rinden homenaje a los bolivianos, a sus héroes, a su gente y a su tierra. “Incluso se hace una crítica al abuso y saqueo extranjero de nuestras riquezas, siempre bajo el humor sarcástico que nos caracteriza”, añade.

Los fundadores y artífices de estas geniales creaciones comparten su secreto de cómo reinventarse. “Hay que ser como ‘caballos cocheros’. Esto significa no mirar a los lados, analizar la competencia y la no competencia, filtrar las críticas entre lo que es constructivo y lo que no; ser fieles a nuestro estilo siempre, esta es la principal clave de la reinvención”, subraya Daniel.

La moda, como toda industria, presenta desafíos en el camino y más aún en Bolivia, un país en la que está en crecimiento. Al respecto, Gutiérrez manifiesta que hoy por hoy emprender es toda una azaña para los jóvenes diseñadores. La falta de materia prima, la falta de incentivo a la confección nacional, las medidas impositivas y el comercio informal son algunos de los factores que afectan a su industria. “Sin embargo, cuando haces lo que amas, como es en nuestro caso el diseño, los obstáculos pasan a un segundo plano”, agrega.

La principal sucursal de Papingo Maminga está ubicada en el Ventura Mall (Santa Cruz), también tienen un atelier donde citan a sus clientes para prendas más sofisticadas y de gala. En los próximos meses, tienen planificada la apertura de la multimarca “Quilombo” en Cochabamba, en la que su Papingo Maminga tendrá presencia.




Asarti, colecciones con historia y colores bolivianos

Por: Adriana Trigo y Mónica Luján

Fotos/ Daniel Mariscal//

Modelo/ Bélgica Suárez

Con el objetivo de mantener la tradición ancestral del tejido en fibras especiales de alpaca y algodón pima, nació hace 38 años Asarti. Una marca versátil y muy colorida que fusiona tonos de colores para crear nuevas mezclas y prendas de trabajo manual intenso.

“Detrás de cada prenda hay muchas horas de trabajo y dedicación. Por lo tanto, producimos colecciones limitadas y exclusivas. Asarti exporta en cantidades limitadas internacionalmente a Dinamarca, Alaska, Australia, Inglaterra, Estados Unidos y Holanda. En Bolivia, tenemos una boutique en Cochabamba”, explica Nicole van Diemen quien es la diseñadora de Asarti y propietaria de la marca junto a su esposo, Jester Hoek.

“He crecido en este ambiente de lanas, colores y tejidos, lo que me ayudó mucho para realizar mi estudio de Diseño de Moda en Ámsterdam. Ahora estoy muy contenta de volver a Bolivia y poder seguir adelante con este hermoso emprendimiento y con un compromiso personal muy profundo”, cuenta Nicole, hija de los fundadores de la marca Jacobus van Diemen y Augusta Rivera Rodríguez.

“Detrás de cada colección hay referencias a una historia, cultura y color propia de Bolivia y de los Andes”, enfatiza van Diemen y asegura que su objetivo es mantener viva una cultura andina de técnicas de tejido ancestrales de mucha habilidad manual. “Este es un reto del cual estamos muy orgullosos y por suerte, el mundo está cada vez más conciente de la importancia de volver a nuestras raíces y apreciar nuestra esencia”, añade.

Una de las últimas novedades de la marca fue crear una fusión de arte y moda. Asarti y Mamani Mamani unieron fuerzas en una colección única, inspirada en los cuadros del reconocido pintor en torno a la Pachamama, la madre tierra. “Plasmé sus obras de arte en paletas coloridas, tejidas con las más finas fibras de alpaca y algodón pima, creando una moda artística y novedosa”, indica.

“Hay tanta belleza en el mundo, tanto arte y color que la inspiración es infinita”, cuenta a M de Mujer. Nicole manifiesta que para crear toma elementos de la naturaleza, especialmente de los ambientes y escenarios que existen en Bolivia, así como plantas y flores exóticas. “Para darle acento a las colecciones, también me inspiro en motivos etno culturales, que tienden a ser figuras más geométricas. Por ejemplo, el arte andino tiene una riqueza de abstracción muy grande, como muchas otras cultural del mundo”, concluye.



LO DIJO:

“El mundo está cada vez más conciente de la importancia de volver a nuestras raíces y apreciar nuestra esencia”

Nicole van Diemen



Made in Chola, sombreros con estilo

Una marca que nació en Bolivia y se expandió a Argentina y Uruguay. Made in Chola dio sus primeros pasos el 2013 con una producción completa desde ropa hasta sombreros, pero con el tiempo fueron adaptándose a su producto más vendido y que los representa: los sombreros de fieltro de lana. La primera tienda fue abierta en Cochabamba, ahora también tienen showrooms en La Paz y Santa Cruz.

Al año, la marca tiene planificado comercializar en Estados Unidos vía online y en multi stores. “Ahora estamos en el desarrollo de muestras para introducir carteras y sandalias de fieltro de lana con llantas recicladas y poder comercializarlas en EE UU”, cuenta Natalia Vila, quien fundó junto a Nahuel Borges (su pareja) Made in Chola, un juego de palabras erradas en un inglés mal hablado, una forma de decir hecho por chola. “Todo el concepto nació de un chiste que hacía con mi madre…sentía que tenía el contexto de Bolivia, un lugar con muchas cultura y raíces”, cometa Vila.

La estética de la marca se basa en levantar el look regular y apagado, con colores vivos en un accesorio. “Nuestra manera de mostrarlo es con modelos de diferentes etnias o rasgos más propios de nuestra cultura”, detalla.

La marca está dirigida a mujeres y hombres de distintas edades y creencias, con un afán por la moda, distinguirse del resto y resaltar con su propio estilo, indica Natalia.

“Nuestra proyección es llegar a ser una marca internacional con una amplia gama de productos, trabajados con materiales naturales”, comenta Natalia y adelanta a M de Mujer que en su nueva colección se enfocarán en un proyecto reciclado. Aceptan donaciones de jeans y otras telas de sastrería que ya estén listas para irse a la basura, ellos las transforman en gorras y boinas. Las personas que donan la ropa se quedan con un producto de la colección o un 50 por ciento de descuento en la compra de otros productos. Así que uno de sus principales productos para el 2018 es el denim.

“Nosotros somos representantes y un punto de venta en Argentina para que el diseño boliviano se conozca y vaya creciendo. Lastimosamente, se tiene una idea de que en Bolivia no existen estas cosas y es justamente lo que estoy tratando de demostrar como erróneo e incentivar a otros diseñadores a expandirse”, concluye Natalia, quien junto a su socio y pareja realizan sus propias producciones para campañas, ya que además de compartir su afición por la moda, son fotógrafos.




Diabla, cultura y diseño



Diabla nace en 2013 inspirada en una de las danzas más representativas de Bolivia “La Diablada”, que identifica nuestra cultura a nivel internacional. En poco tiempo, conquistó a las mujeres amantes de la moda y de lo arriesgado, ya que sin duda sus coloridos e intrínsecos diseños son piezas fuera de lo común.

“Somos una empresa que fusiona todas estas tendencias y logra crear una pieza única de arte”, aseguran Pamela Gallardo Moreno y Julia Beatriz Navajas, creadoras Diabla que en el mundo de la moda, ya está consolidada a nivel nacional y claramente identificada por un estilo boho-chic, folk, hippie-chic, étnico.

“Creemos que Diabla no puede definirse como un solo estilo, ya que dentro de ella se fusionan varias tendencias”, dicen.

Actualmente tienen su SHOWROOM en Tarija pero mucha gente del interior e incluso del exterior del país se contactan vía Facebook (“Diabla”) e Instagram (@diabladesign) y realizan envíos desde su ciudad natal. De hecho ya exportan, porque muchos de sus pedidos son de Estados Unidos, Reino Unido, Italia, España y Chile, entre otros.

Las creadoras de esta original marca estarán en más ciudades de Bolivia muy pronto.

Una de las razones por las que Pamela y Julia decidieron crear estas piezas con características nacionales es porque creen que nuestra cultura es muy rica en colores y texturas, además de estar cargada de historia y tradiciones.

“Pocos son los países en los que se ha mantenido latente por tantos siglos el uso de tejidos, colores y bordados ancestrales, es por eso que queremos seguir esta línea, así mantener y rescatar el arte y cultura de nuestro país”, dice las creadoras de Diabla.

Para sus colecciones, en las que hay desde collares, gargantillas, brazaletes, “Ch’uspas”, hasta sobres y bolsos, también ropa y souvenirs, Pamela y Julia aseguran que siempre buscan mantener la esencia de la marca y para ellas no es difícil encontrar una fuente de inspiración, porque Bolivia en un país donde cada región está llena de riqueza natural, cultural, historia y magia.

Entre los mayores desafíos, a los que se deben hacer frente en esta industria, Pamela y Julia dicen que cada día es un reto, porque tienen que estar siempre actualizadas con las últimas tendencias, buscando fusionar su concepto, tomar ambos rumbos y seguir creando una marca que definitivamente es dinámica y cambiante, pero orgullosa de sus orígenes.



LO DIJO:

“El día a día nos reinventa, un paisaje, una historia, el antojo de un cliente, una canción....Buscamos inspirarnos todo el tiempo y eso es lo más reconfortante y hermoso”.

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Rosario Aguilar: identidad cultural con gran gusto

Por: Adriana Trigo y Mónica Luján

Fotos /Agencia Pablo Manzoni

Nacida en La Paz, Rosario es abogada de profesión pero no ejerce debido a que se dedica enteramente al diseño de moda, un don y una pasión descubiertos recientemente. Con una amplia trayectoria como una mujer activa en pro y defensa de la mujer, esta cholita paceña participó por primera vez en un desfile de moda en 2006, en el que se tenía como objetivo recuperar la identidad cultural mediante la vestimenta de la mujer de pollera y con el fin de mostrar el valor cultural, social y económico de la chola paceña.

“Cholitas mostraron en pasarela esta moda en la que se da a conocer el trabajo de artesanos que realizan polleras, sombreros, mantillas y enaguas que nosotras llamamos centros, y además joyas y zapatos”, explica la diseñadora sobre ese evento.

Son 13 años de experiencia que Rosario tiene llevando a la mujer de pollera a las pasarelas y esto la llevó a darse cuenta de la necesidad de un escuela de modelaje para las cholitas que quieren mostrar esta moda.

“Dentro del proyecto de mostrar y realzar la moda de la chola paceña, es que decidí poner una escuela de modelaje, porque las agencias no enseñan cómo las modelos deben caminar para lucir esta moda. La mujer de pollera necesita modelar de otra forma, debe lucir el centro, las mantillas, mover las caderas, etc.”, dice.

Así fueron pasando los años y Rosario se sintió cada vez más atraída por el mundo de la moda, porque para ella significa sobre todo una reivindicación de la mujer de pollera que hoy se ha ganado su lugar y es reconocida, y apreciada.

“Mis diseños han ido a otro países y me piden ahora del exterior. Mi mayor meta ahora es exportar este trabajo de la mujer indígena, autóctona, porque somos mujeres trabajadoras con iniciativa y muy emprendedoras. Hoy en día se reconoce y somos cotizados en todo ámbito. No se trata solo de ser trabajadora del hogar; hemos luchado por reivindicarnos y aunque somos sacrificadas, también exitosas”, dice.

Rosario ha logrado fusionar las prendas y los detalles de la moda de la cholita a la alta costura con mucho estilo y buen gusto y es así como llegó a ser parte primero de La Paz Moda y posteriormente en el BOMO en Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. En todas las ciudades Rosario Aguilar conquistó las pasarelas con sus creaciones.

“Mis diseños están inspirados en la mujer de pollera, pero para este desfile de alta costura he trasladado todo ello a vestidos y prendas elegantes. He llevado lo cotidiano de la moda de la cholita paceña como el uso del sombrero, mantillas y bordados incluso con la bolivianita a vestidos y prendas elegantes en fibras textiles muy finas como la alpaca y la vicuña”, dice.

Rosario se sintió muy feliz de poder ser parte del desfile de Pablo Manzoni y que las Magníficas puedan lucir sus diseños. “Además es una forma de abrir mercado más para mis artesanos”, asegura esta creadora que sin duda alguna nos ha mostrado una re interpretación de nuestra cultura de una forma muy creativa y con mucha altura.

En junio pasado, Rosario llevo sus creaciones nuevamente a la pasarela de La Paz Moda pero con diseños en macramé.

Sus colecciones se han vendido casi en su totalidad y no es para menos.



LO DIJO:

“Mi mayor desafío ahora es exportar a otros países y que no solo la cholita paceña vista mis diseños sino mucha otra gente de mi país”.



Tote Le Monde, un mundo de colores

Tote Le Monde es una compañía dedicada a la manufactura de bolsas hechas 100% de plástico reciclabe y cuero. Su historia comienza con la de dos pumas que estaban en situación de riesgo y que fueron rescatados. Anna Hosbein de Aliaga y su esposo Carlos deciden hacerse cargo de estos animales, pero necesitaban dinero para mantenerlos, así que ahí surgió la idea de comercializar productos bolivianos. Gracias a esto, se pudo mantener a los pumas hasta el día que mueren naturalmente por la edad. Así nació esta creativa empresa hace 25 años y que beneficia a muchos artesanos locales generando empleo para ellos.



“El estilo de esta marca puede usarse en todo lugar y a toda hora, para eso nos proyectamos en diferentes momentos y situaciones. Por ejemplo: tenemos una línea de viaje, en la cual se presentan diferente porta documentos, bolsas accesorias para maletas, identificadoras de maletas entre otros productos. Para cada ocasión una bolsa diferente”, dice Carolina Bollini de AHA Bolivia, compañia que comercializa Tote Le Monde.

Sus productos se comercializan en Cochabamba, Sucre, La Paz, Santa Cruz, Samaipata y en el exterior del país tienen presencia en Italia, Francia, algunos estados de EEUU y hay interesados en Alemania y España.

Sus carteras bolsos y demás productos se caracterizan por su colorido en tejido típico de plástico, un material durable y ecológico, ya que se pueden reciclar.

Son en definitiva productos con una identidad clara, creativa, divertida y alegre.

Su enfoque en este momento es ser una marca conocida, en pro del medio ambiente que muestra la belleza y la calidad del artesano boliviano.

Los mayores desafíos son la búsqueda de mercado y la variante en los diseños. “Escuchamos mucho a nuestros clientes al momento de largar un nuevo diseño. También uno de los grandes desafíos que tenemos como empresa y como parte de una sociedad y del World Fair Trade Organization son los proyectos sociales que la empresa ofrece a sus empleados, artesanos y a la sociedad general”, asegura Bollini.

Las bolsas Tote Le Monde y los accesorios se han ganado buena fama y hoy en día es una marca reconocida mundialmente que además es sinónimo de calidad, funcionalidad y originalidad.